Analizan la presencia de 50 elementos en la sangre de búhos reales expuestos a diferentes escenarios de contaminación ambiental

    Niveles relativamente altos de plomo (Pb), arsénico (As) y talio (Tl) en pollos de búho real en el entorno del antiguo distrito minero “Cartagena-La Unión” advierten del riesgo que supone la contaminación minera para la conservación de la avifauna


    Algunos metales y metaloides, como el plomo (Pb), el mercurio (Hg), el cadmio (Cd) y el arsénico (As), son de sobra conocidos por su alta persistencia, su capacidad para bioacumularse y los efectos tóxicos que ocasionan en la fauna silvestre expuesta a niveles elevados. Sin embargo, la exposición y efectos sobre la fauna de otros elementos traza menos conocidos, como las “tierras raras”, han sido escasamente explorados.

    La extracción y uso de muchos de estos elementos traza se está intensificando al haberse convertido en minerales críticos para el avance de la tecnología moderna, por lo que es muy necesario conocer mejor cuál es su incidencia en los ecosistemas y su impacto potencial sobre la fauna silvestre.

    Este fue el objetivo de un trabajo de investigación desarrollado por científicos de la Universidad de Murcia, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, el Centro de Investigación Biomédica en Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CIBEROBN) y la University of Turku (Finlandia), con la participación del Grupo de Investigación en Toxicología de Fauna Silvestre del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC – CSIC, UCLM, JCCM), cuyos resultados han sido recientemente publicados en la revista Environmental Pollution.

    Las aves rapaces son consideradas como buenas “especies centinela” de la contaminación ambiental, por lo que los científicos usaron como modelo de estudio a los pollos de búho real (Bubo bubo) para evaluar los niveles sanguíneos de un total de 50 elementos minerales como biomarcador de la exposición a la contaminación ambiental por metales. Además, en el plasma sanguíneo de las muestras recolectadas analizaron los niveles de vitamina E y carotenoides como biomarcadores de efecto, ya que el estado fisiológico de estos componentes nutricionales, que juegan un papel fundamental en el crecimiento y desarrollo de los pollos, puede verse afectado por la exposición a elementos tóxicos.

     

    El búho real (Bubo bubo) es una rapaz nocturna, residente (no migratoria) y fuertemente territorial. Estudiar los pollos, además de ser más fácil que capturar y muestrear a los individuos adultos, permite identificar la exposición a la contaminación local a lo largo de un periodo de tiempo relativamente corto (semanas).

    Los nidos muestreados, ubicados en la Región de Murcia, se localizaron en tres zonas bien diferenciadas por los usos del suelo y las fuentes potenciales de contaminación. Así, una de las poblaciones de búho real se ubicó en el área de influencia de un complejo industrial dedicado a la producción de plásticos y cuya actividad se asocia a la emisión de diversos metales al entorno. Una segunda población se ubicó en el antiguo distrito minero metalúrgico “Cartagena-La Unión”, que se encuentra actualmente abandonado y que nunca ha sido restaurado o rehabilitado, por lo que continua siendo una fuente de contaminación por metales. Finalmente, la tercera población estudiada se localizó en terrenos agrícolas en los que no existen fuentes de contaminación por metales conocidas, con el fin de ser usada como referencia.

    Los resultados obtenidos muestran claramente que la contaminación local por metales derivada del antiguo distrito minero contribuye de forma significativa a que los pollos de búho real de esta zona tengan niveles de Pb, As y talio (Tl) en sangre casi 20 veces superiores a los de la zona de referencia. Este aumento de los niveles sanguíneos de Pb, As y Tl se asoció positivamente con un incremento de la concentración de vitamina E en el plasma. La vitamina E es uno de los nutrientes más potentes del sistema antioxidante de las células, por lo que esta observación puede ser interpretada como una respuesta fisiológica protectora para paliar el efecto oxidativo causado por la exposición a los metales contaminantes.

     

    El estudio también muestra niveles plasmáticos de luteína (el carotenoide más abundante en aves rapaces) más elevados en los pollos de búho real de las zonas impactadas por el antiguo distrito minero y el complejo industrial, lo que podría deberse fundamentalmente a diferencias en la dieta y/o disponibilidad de presas en comparación con la zona de referencia.

    Este trabajo pone de manifiesto el valor de la vitamina E como biomarcador de efectos fisiológicos asociados a la exposición a metales contaminantes en aves. Además, tal y como ya mostró un estudio previo con chotacabras, demuestra que la contaminación por metales podría constituir una amenaza para la conservación de la avifauna en antiguas zonas mineras. Finalmente, proporciona información ecotoxicológica de gran valor al establecer los niveles basales de exposición de un ave rapaz a un total de 50 elementos metálicos poco conocidos.

    Puedes consultar la publicación científica de este trabajo de investigación en: