¿Cómo afecta la abundancia de conejo a la selección que hace el búho real del tamaño de sus presas?

    Un estudio revela que el búho real es capaz de adaptar su capacidad depredadora sobre presas de varios tamaños para maximizar su eficiencia energética en función de su abundancia


    Comprender cómo se relacionan entre sí los depredadores y sus presas dentro de un ecosistema es fundamental para conocer la ecología de las especies faunísticas implicadas y sus poblaciones. Una de las principales relaciones depredador-presa deriva de la selección de las presas por parte de los depredadores. En este ámbito de la ecología trófica, la teoría de la dieta óptima predice que los depredadores prefieren presas rentables en términos de eficiencia energética, según el equilibrio entre la energía que proporcionan y la energía necesaria para encontrarlas, capturarlas y consumirlas.

    Pero esta relación depredador-presa está modulada por diversos factores que pueden dar lugar a una mayor o menor especialización del depredador sobre un recurso alimentario o presa específica, manteniendo una coevolución constante. Entre estos factores destacan la abundancia de las presas y su tamaño corporal.

    Las variaciones en la abundancia de las presas pueden desencadenar cambios de comportamiento relacionados con la ecología trófica del depredador, lo que podría condicionar la selección de las presas en función de su tamaño corporal. Así, cuando las presas están en alta abundancia y son fáciles de cazar, los depredadores tienden a concentrarse en los individuos más grandes, pero cuando la abundancia de las presas es baja, los depredadores deben utilizar una gama más amplia de tipos y tamaños de presas, incluidos los individuos más pequeños.

     

    El búho real (Bubo bubo) ha sido descrito como un depredador facultativo de conejos en el centro de la Península Ibérica, lo que significa que cambia a presas alternativas, con tamaños corporales similares o más grandes que los conejos adultos, cuando la abundancia de conejos disminuye (Foto: © Javier Fernández Vega).

    Recientemente, el búho real (Bubo bubo) ha sido descrito como un depredador facultativo de conejos en el centro de la Península Ibérica, lo que significa que cambia a presas alternativas, con tamaños corporales similares o más grandes que los conejos adultos, cuando la abundancia de conejos disminuye. Por lo tanto, cabría esperar que en áreas con baja abundancia de conejos, el búho real aumentase el tamaño de los conejos cazados para compensar la disminución de comida disponible.

    Sin embargo, se ha sugerido que los grandes búhos seleccionan las categorías de mayor tamaño cuando la abundancia de presas es alta debido a su mayor rentabilidad, mientras que en áreas con baja abundancia de presas tienden a seleccionar presas más pequeñas con el fin de maximizar el rendimiento energético. Por lo tanto, en relación a la ecología trófica de las especies de búhos, la relación entre la abundancia de presas y su selección por tamaño corporal no está clara.

    Para resolver esta cuestión, investigadores del Grupo de Investigación en Gestión de Recursos Cinegéticos y Fauna Silvestre del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC – CSIC, UCLM, JCCM), en colaboración con científicos de la Universidad de Córdoba, la Universidad de Málaga y el Instituto de Estudios Sociales Avanzados (IESA-CSIC), han analizado la variación de la dieta del búho real, y en particular el tamaño de los conejos cazados, en una población semi-natural controlada (Los Melonares) con alta disponibilidad de conejos, comparándola con dos poblaciones naturales (Ruidera y Ossa de Montiel) con abundancia de conejo de baja a alta.

    Los resultados en la población controlada han mostrado que el búho real selecciona positivamente los conejos más pequeños (con un peso inferior a los 300 gramos) durante todo el año, independientemente de la distribución del tamaño de los conejos dentro de la población. Sin embargo, esta selección solo fue significativa cuando la abundancia de conejos alcanzó los niveles más altos (Primavera-Otoño).

    Por el contrario, en la población controlada los búhos tendieron a evitar a los conejos de mayor tamaño (con un peso superior a los 900 gramos) durante todo el año, siendo esta observación no significativa en escenarios con escasa abundancia de conejos (Invierno). Por su parte, en las poblaciones naturales, los conejos más pequeños se incluyeron en la dieta del búho real con mayor frecuencia según aumentaba la abundancia de conejos.

    Estos resultados demuestran que la teoría de la dieta óptima no siempre se cumple, existiendo una gran variabilidad en la respuesta de los depredadores en la selección de presas en función de su abundancia. Por lo tanto, aunque los conejos adultos sean aparentemente fáciles de capturar por el búho real y se presuma que éste debería seleccionar a los de mayor tamaño en condiciones de alta abundancia, los datos obtenidos en este trabajo muestran que, en estas situaciones de alta abundancia, el búho prefiere seleccionar a los individuos más vulnerables y fáciles de detectar, que son los individuos juveniles.

     

    El gráfico de la izquierda muestra la proporción de conejos en la dieta del búho real y la distribución poblacional de conejo por tamaños en las diferentes estaciones del año en la población semi-natural de conejo (Los Melonares). El gráfico de la derecha refleja la relación negativa entre el tamaño de los conejos y su abundancia en las poblaciones naturales de conejo (Ruidera y Ossa de Montiel).

    En definitiva, el búho real parece adaptar su capacidad depredadora sobre presas de varios tamaños para maximizar su eficiencia energética en función de su abundancia. En situaciones de alta abundancia de conejos, con alta disponibilidad de individuos de pequeño tamaño, el búho real selecciona conejos más pequeños debido a su ubicación predecible en áreas circundantes a las madrigueras, su mayor vulnerabilidad y facilidad de captura, menor riesgo de causar lesiones y mayor facilidad para alimentar a los pollos. Por otro lado, el búho real puede adaptarse y cambiar a presas más grandes cuando la abundancia de conejos disminuye y la menor tasa de encuentro con presas aumenta el gasto de energía necesario para buscar alimento.

    Puedes consultar la publicación científica de este trabajo de investigación en: