Un buitre negro de Pirineos, primera ave carroñera intoxicada por diclofenaco que se detecta en Europa

    Especialistas de varias instituciones detectan el primer caso de intoxicación por diclofenaco en un buitre negro (Aegypius monachus) en Europa, específicamente en España, una localización crucial para la conservación de las poblaciones europeas de aves carroñeras. Urge adoptar medidas preventivas al confirmarse que el uso veterinario de este fármaco representa un peligro real para los buitres europeos.


    Varias organizaciones conservacionistas e instituciones científicas, tanto españolas como europeas, llevan años alertando del riesgo que supone para los buitres la exposición a diclofenaco. La alarma está más que justificada, ya que este fármaco antiinflamatorio no esteroideo (AINE), en su uso veterinario, fue el causante de uno de los mayores desastres ecológicos de los últimos tiempos. Durante la década de 1990 y principios de 2000, se detectó un dramático declive poblacional de al menos tres especies de buitres asiáticos, llevándolas prácticamente a la extinción (>99%). Esto fue debido a la intoxicación con diclofenaco tras ingerir carroñas de animales domésticos tratados con este fármaco poco antes de su muerte.

    En un estudio publicado el pasado 5 de abril en la revista científica Science of the Total Environment, se pone de manifiesto por primera vez la intoxicación de un ave carroñera en Europa. Además, es el primer caso reportado en buitre negro, una especie amenazada catalogada en España como “Vulnerable”. Se trata de un ejemplar nacido en 2020 en la colonia establecida en la Reserva Nacional de Caza de Boumort (Prepirineo de Lleida).

    Este trabajo, cuyos autores son todos especialistas de varias entidades españolas, entre las que se encuentra el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC – CSIC, UCLM, JCCM), confirma por primera vez como un peligro real que los buitres en Europa pueden morir tras ingerir carroña de animales domésticos previamente tratados con diclofenaco.

     

    Pollo volantón de buitre negro encontrado muerto en el nido intoxicado por diclofenaco (Foto: Agents Rurals de Catalunya).

    La colaboración, un factor decisivo

    El trabajo previo que ha permitido la confirmación de este caso de intoxicación por diclofenaco se remonta al 24 de septiembre de 2020, día de la muerte del buitre negro nacido ese mismo año en Boumort y que pocos días antes había iniciado los primeros vuelos. El emisor GPS que portaba el animal permitió al equipo del Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat (GREFA) encargado del seguimiento de esta colonia interpretar esta información y localizar el cadáver del ejemplar.

    La coordinación del GREFA con los grupos de Agents Rurals (GEVA y GSM), así como con el Departament de Territori i Sostenibilitat de la Generalitat de Catalunya y el equipo técnico de la Reserva de Boumort, hicieron posible el rápido traslado del cadáver del buitre negro al Centro de Fauna de Vallcalent, en Lleida, donde se hizo la necropsia y se extrajeron las muestras para su posterior análisis.

    De hecho, han sido los análisis anatomopatológicos realizados en Noah’s Path, en Elche, y los toxicológicos que ha llevado a cabo el Grupo de Toxicología de Fauna Silvestre del IREC, los que han confirmado la muerte de este buitre negro por una intoxicación con diclofenaco. Por una parte, el análisis histopatológico reveló una extendida gota visceral sin signos de otras patologías presentes, una lesión indicativa de intoxicación por AINEs como es el diclofenaco. Finalmente, el análisis toxicológico confirmó la presencia de diclofenaco a concentraciones suficientes para explicar la muerte del animal. En este análisis se utilizaron diferentes técnicas analíticas para descartar otros tóxicos que pudieran estar implicados en la muerte del buitre negro. Sin embargo, tras realizar los análisis por triplicado, solo se detectó la presencia de diclofenaco en hígado y riñón.

     

    La detección de este caso de intoxicación por diclofenaco ha sido posible gracias a colaboración entre el GREFA, el IREC, los Agents Rurals de Cataluña, el Departament de Territori i Sostenibilitat de la Generalitat de Cataluña y la Reserva de Boumort; a análisis histopatológicos y a un análisis toxicológico por triplicado.

    Medidas preventivas

    Existe la posibilidad de que este individuo se alimentase de carroña de ganado tratado previamente con diclofenaco durante sus primeros vuelos o bien que se intoxicase a través del alimento aportado por sus padres en el nido. Si bien es cierto que ni los adultos progenitores, ni otros individuos marcados que se habían estado alimentando en el punto de alimentación suplementaria de Boumort resultaron afectados.

    Por otro lado, es posible que el buitre negro intoxicado ingiriera un punto de inyección de diclofenaco, donde se pueden mantener unos niveles de diclofenaco más altos comparado con otros tejidos donde el AINE se ha distribuido. Es importante recalcar que en este caso concreto se detectó la intoxicación debido a que el animal pertenece a una población estrechamente monitorizada. Por lo tanto, es posible que existan otros casos de intoxicación por diclofenaco que no se hayan detectado hasta la fecha.

    Los autores del estudio consideran necesario aplicar medidas reguladoras para impedir que los buitres tengan acceso a cadáveres y restos de ganado tratado con diclofenaco. Es recomendable realizar controles rutinarios de las carroñas aportadas en puntos de alimentación suplementaria analizando estas muestras en busca de AINEs y otros fármacos de uso veterinario para evitar sucesos como este.

    Además, la tendencia poblacional de estas especies debería monitorizarse regularmente para advertir declives relacionados con intoxicaciones por diclofenaco rápidamente y evitar catástrofes como las ocurridas en Asia. En el caso de que estas medidas preventivas no se lleven a cabo con todas las garantías, recomiendan una moratoria en el uso veterinario del diclofenaco y usar como alternativa otros AINEs no tóxicos para estas aves, como el meloxicam.

    Puedes consultar la publicación científica de este trabajo de investigación en: