El mosquito común transmite muchas enfermedades, pero es incapaz de transmitir la hepatitis E

    Un estudio demuestra que el mosquito común es incapaz de transmitir el virus de la hepatitis E, un virus emergente que causa cuadros graves de hepatitis aguda que se cobran la vida de decenas de miles de personas de todo el mundo.


    Las picaduras de las hembras de mosquito son responsables de decenas de miles de muertes cada año en el mundo por la transmisión de virus, bacterias u otros parásitos que causan enfermedades. Algunas de éstas, como el Virus del Nilo Occidental (VNO), el dengue, la fiebre amarilla o la malaria, entre muchas otras, son mundialmente conocidas. Otras pueden pasar desapercibidas cuando no sólo los mosquitos las transmiten.

    Los cambios en el medio ambiente y en el clima favorecen actualmente que los mosquitos se reproduzcan más, sobrevivan mejor en nuestras latitudes y que cada vez haya más mosquitos, incluso que se establezcan especies invasoras como el mosquito tigre. El panorama para España es tanto que aumenten los casos de enfermedades endémicas en el país como que emerjan enfermedades exóticas o nuevas transmitidas por mosquitos locales o invasores.

    El virus de la hepatitis E es actualmente una de las principales causas de hepatitis aguda vírica humana en países en vías de desarrollo. Algunas cepas de este virus son zoonóticas, es decir, se transmiten entre las personas y los animales. Cerdos, jabalíes, vacas, ciervos, ratas, y muchos otros animales son reservorios de los diferentes virus que causan hepatitis E en las personas. Como los casos en animales y personas son más frecuentes en primavera-verano, cabe la posibilidad de que estos virus se transmitan por insectos, como los mosquitos, o por garrapatas que están activos y abundan en estas estaciones del año.

     

    Las hembras de los mosquitos necesitan sangre para reproducirse y la obtienen de fuentes diversas, incluyendo las personas. Así es como transmiten enfermedades (Fotos: www.freepik.es).

    Si alguna especie de mosquito es relevante en la transmisión del virus de la hepatitis E, sin duda sería el mosquito común (Culex pipiens), ya que está casi en todo el mundo, es abundante y vive tanto en zonas naturales como en pueblos y ciudades. Además, pica a aves, animales y personas, pudiendo transmitir enfermedades entre ellos.

    El equipo de investigación en ecología de las enfermedades vectoriales del Grupo de Investigación en Sanidad y Biotecnología (SaBio) del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC – CSIC, UCLM, JCCM), junto con el grupo de virología clínica y zoonosis del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC), han estudiado la competencia vectorial del mosquito común para transmitir el virus de la hepatitis E zoonótico.

    Para ello se creó y mantuvo una colonia de laboratorio de C. pipiens en el IREC y se hizo un estudio de infección experimental con plasma extraído de pacientes con hepatitis E aguda, para lo que se alimentó a hembras de mosquito con sangre infectada a diferentes dosis del virus.

     

    Larvas de Culex pipiens recolectadas en Ciudad Real originarias de la colonia de laboratorio.

    Los análisis para detectar la capacidad de transmisión del virus de la hepatitis E en la saliva de los mosquitos realizados a días 1, 7, 14 y 21 tras exponerlos a la sangre infectada resultaron negativos, indicando que Culex pipiens no es un vector competente para este virus y, por lo tanto, no es responsable de la estacionalidad en la presentación de la enfermedad en animales y personas.

    Si el mosquito común no es vector del virus de la hepatitis E, sí lo es de muchas otras enfermedades emergentes en España, por lo que los autores informan de la importancia de prevenir las picaduras, especialmente en épocas cálidas del año, usando repelentes, vistiendo prendas ligeras pero que cubran brazos y piernas al atardecer y utilizando sistemas que prevengan la entrada de mosquitos a casa, como mosquiteras o cortinas.

     

    Hembras de Culex pipiens alimentándose de sangre infectada con el virus de la hepatitis E, suministrada con un sistema de alimentación específico con membranas, durante el experimento.

    Los resultados de este trabajo se han publicado recientemente en la revista Frontiers in Veterinary Science. Puedes consultar la publicación científica de este trabajo de investigación en: